Celia Lozano

A través de las palabras

Realidad

…pero la realidad es un concepto

que se le escapa a la gente,

sitio incómodo para aquellos

que nunca tuvieron un hogar determinado.

 

Y no hablo de ti.

No.

No creas.

(más…)

Miradas

Y miradas que te paran el tiempo

y entonces ya no piensas

en las coordenadas de la perdida.

 
En la probabilidad de que ese todo tangible

se vuelva algo que solía tener,

o conocer.

Como otras muchas veces,

como otras muchas cosas,

como esa nada que lleva

ocho meses queriéndote,

y no te sientes carne de cañón,

si no sencillo,

frágil,

ligero…

bien.

 

Como deberías haber hecho,

hace mucho tiempo,

sin un pretexto.

 

Eso dicen los que saben,

hoy en día tan tristes,

tan extranjeros.

Mi chico vértigo

Eras mi chico vértigo.
Mi alocado.
Un funambulista discrepando con cualquier cosa que la vida le entregaba. Nunca me agarró pero siempre sentí tacto.
Nunca me besó pero siempre sentí amor.

Te escribo para no olvidarte.
Y te canto para no hablarte.
La ciudad está gris y nadie consigue nunca volver a teñirla de colores.

Lo han intentado pero no hay comparación aceptable.

Hacíamos del silencio una flor.
De cada adiós un suspiro.
Nada estuvo nunca establecido.
Nosotros tampoco nunca lo quisimos.

Los requisitos eran sólo ser.
Estar.
Nunca parecer.

 

Pero no llegamos a tiempo.
El ruido de las aceras no pudo callar tu silencio
y yo deshojé mil margaritas para ver si alguna te hacía gritar.
Nadie dijo nada.
Acalló como nunca nuestra ciudad.

 

Ahora, un tiempo después,
brillo por belleza y no por mis palabras,
como insinuaba esa canción de Lana del Rey,
tengo miedo del silencio y del vacío.
Tengo miedo de haber gastado todo el amor en un sólo disparo.
Y ni siquiera haber dado en el blanco.

La gente viene pero ahora sé que se van.
La gloria vuelve pero ahora sé que no es para siempre.
Todo es efímero.
Y yo.
Chico vértigo, has hecho que tenga miedo

 

Versos a la mitad

Y entonces vuelves a casa

y cierras la puerta detrás de ti lentamente,

mordiéndote las ganas de dormir fuera

porque sabes desde el rellano que, en ese momento,

el mundo va a decidir duplicar su peso,

el oxígeno hacerse denso

y las rosas perder su razón de ser,

otra vez. (más…)

Hechos de estrellas

Dilo rápido. Hemos venido para morir hoy.

Dilo rápido, di que no somos nada más que lo que un día fueron estrellas. Perdido el brillo sólo queda el recuerdo. El fantasma de una vida pasada que nunca nos pareció nuestra.

Dilo rápido que se nos está acabando el tiempo, que queda poco para explotar. Seremos un ruido inoportuno y leve en una ciudad que jamás recordará nuestro nombre.

Dilo rápido que no me necesitas, que nunca lo hiciste. Tú supernova y yo gigante roja. Y si esto algún día fue estrella, era fugaz.

Dilo rápido. Di que te vas. Cierra las puertas, yo pondré los cerrojos.

Al final lo diré yo. Esperas que lo diga.

Las estrellas se han apagado ya.